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SABIA BELLEZA (cuento)


SABIA BELLEZA (cuento)


En una de las provincias del Reino Medio vivía una joven llamada Nalka. Tenía tan sólo 16 años, era muy delgada, simpática y con hermoso pelo castaño .Sus padres eran trabajadores y con mucho esfuerzo lograron que fuese aceptada en un prestigioso instituto de donde al terminar los grados podía obtener un título profesional y empezar a trabajar al poco tiempo de egresada. Ese era el sueño de sus padres: ver a Nalka convertida en una mujer de éxito. Pero Nalka tenía sus propios sueños, ella deseaba ser una modelo famosa, y que su cuerpo le diera los beneficios que los estudios nunca le darían.
Por las mañanas preparaba su bolso con cuadernos y muchos cosméticos. Demoraba horas frente al espejo comprobando que era bella, así, si algún productor de eventos la veía, ella sería la más linda de todas las postulantes.

En los estudios, era la peor. Sin vergüenza recibía las malas calificaciones, ella seria conocida por su cuerpo, no por su cerebro .Todos los meses cuando era tiempo de que los apoderados se reunieran sus profesores, buscaba la forma de que el encuentro nunca se produjera.
Cuando se reunía con sus amigas para “estudiar”, mientras ellas leían los apuntes, Nalka desfilaba su “paso único” y sus poses para cosméticos, trajes de baño o de abrigo de invierno. Más de una vez sus profesores le sorprendieron ensayando respuestas para el jurado: “salvar las ballenas, paz mundial, el papa”. Todo el semestre se pasó mirando ropa después de clases y jugando a ser Mis mundo. Pero fin de año se aproximó rápidamente y sus trabajadores padres envejecían. Padecían fuertes enfermedades que ya no podían ocultar.
Un mal día Nalka entro al dormitorio de sus padres y vio a su progenitor, pálido y agónico. La madre lloraba desconsolada apretando la desvalida mano de aquel que le acompaño desde la juventud.
La hija no comprendió la gravedad de lo acontecido, su padre en un esfuerzo mayor le pidió que se acercara, rozo con su áspera y temblorosa mano el rostro de su niña adorada. Apenas con la voz en el hilo, el padre le hizo saber lo orgulloso que estaba de ella, de sus logros escolares, le explico que en su vida había estado juntando dinero para la universidad, que ella podría ser lo que ellos nunca fueron, las últimas palabras del agónico padre fueron: hija mía, la belleza, pasa pero la sabiduría te acompañara por siempre.
Madre e hija se arroyaron sobre el difunto padre, le abrazaron y lloraron toda esa mañana.
Los días pasaron. La madre cansada por el trabajo y devastada por la pena, se enfermaba cada día más, Nalka estaba a las puertas de perder el año y aunque recordaba todas las noches las palabras de su padre, buscar un trabajo era la única alternativa.
Con escusa de ir a clases, iba por los reinos pidiendo empleo, pero nunca lograba superar la etapa de aptitudes académicas. En ella nunca encontrarían respuestas de la II guerra mundial o de las capitales del mundo.

Con los pies hinchados por los altos tacones, decidió descansar en la plaza del centro de los Reinos .Un mujer delgadísima para sus 80 años, de pelo blanco, vestida con harapos, que refregaban que su actual residencia eran las calles, se le sentó al lado.
La mujer admiro la belleza y juventud de Nalka y le contó que en sus años mozos su nombre era asociado a grandes tiendas y a concursos de belleza. La anciana hablaba llena de nostalgia de sus hazañas del pasado .Hasta que su voz se hizo lenta, y luego de un profundo suspiro le digo a la joven: que daría toda la belleza que un día tuvo, a cambio de poder estudiar, tener un trabajo y una pensión aunque fuese poca. “La sabiduría hermosea a la mujer más fea”, le digo antes de marcharse.

Nalka se quedó sentada, pensando por primera vez en algo más que su exterior. De alguna forma vio en aquella anciana su futuro y eso no encajaba con los deseos de su padre. Ella había recibido una revelación mayor que cualquier joven de su edad, reconocer que la sabiduría era la mayor riqueza fue el primer paso para el éxito.
Aquel día toda su vida cambio. Arregló sus notas con trabajos extras, a tal punto que fue becada y eso le dio alivio a su madre y ahora goza de buena salud .Nalka por fin es la joven más bella, pues aprendió a cultivar una sabia belleza.
                                                                                                                                  




3 CLIC ACÁ PARA COMENTARIOS¡¡¡:

Zully dijo...

QUE LINDO CUENTO.. OJALA UN DIA SE VALORE A LA MUJER EN TODO SU ESPLENDOR Y EXTENSION.. UN BESO!

Diana dijo...

asi es .. la belleza no lo es todo..

saludos..

Joseph Alexander (pseudonimo) dijo...

que buen cuento ^_^ deja una gran enseñanza, ojala te pases por mi blog y opines de mis escritos.
me despido con este simple comentario esperando no haberte molestado

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